viernes, 6 de noviembre de 2015

Beatriz Lora, una de las sobrevivientes del terrorismo de Estado

Por Milenka Álvarez Paúr

   Nació en Bell Ville, Córdoba. Su familia estaba conformada por sus padres y su hermano. No hay nada mejor que estar en su hogar… esta frase la identifica, ya que su domicilio fue siempre el mismo: Vélez Sarsfield 140. Estudió kinesiología y fisioterapia en la Universidad Nacional de Córdoba. En 1972, hizo la Licenciatura, y hace dos años, terminó el Doctorado en Ciencias de la Salud. Trabajó en Córdoba, Villa María y Bell Ville. “Hasta que me detuvieron”, concluye abruptamente con su descripción personal.


Beatriz Lora, junto con Llapantín.


   Mucho antes de la detención, durante su vida estudiantil, la UNC “era muy politizada” ya que todos tenían sus posibilidades de discriminar qué era lo que les parecía en cada situación, según comenta la doctora. “Cuando se hablaba del peronismo, no era lo mismo charlar del peronismo de base que de los Montoneros, o no era lo mismo hablar de la tendencia comunista que del ERP. Era una política con dos caras”, agrega Lora y explica que lo permitía esa época porque en la universidad había mucha discusión de corrientes políticas diversas.

Al preguntarle sobre por qué considera que fue detenida, la kinesióloga y fisioterapeuta contesta sonriente: “Yo hablaba de todo lo que pensaba, no me callaba nada”. En ese momento, la Doctora opinaba que la situación en Argentina venía muy mal, ya sea por la persecución durante el gobierno de Isabel de Perón como por los enfrentamientos entre las organizaciones guerrilleras. “Yo siempre consideré que la lucha armada que hacían los Montoneros, el ERP, incurría en el error de tener gente inocente e intelectual en el medio. Honestamente considero que hoy pagamos las consecuencias porque creo que en la política actual falta toda esa inteligencia que se mató y que se desapareció en la época del proceso militar”, subraya.

Massera, Videla y Agosti formaron parte de la Junta militar que gobernó de facto a la Argentina desde 1976 a 1983.


   La detención y los mecanismos para sobrevivir

P: Usted tuvo contacto con el terrorismo de Estado. ¿Puede contar un poco sobre eso?
BL: Mi detención fue en mi casa. Vinieron en la madrugada del 5 de septiembre de 1977. Yo estaba mirando televisión, mis padres estaban durmiendo, y tocaron la puerta: eran del Tercer Cuerpo del Ejército. Venían a allanar la casa. Revolvieron todo y me llevaron, porque supuestamente tenían órdenes de trasladarme a la central de policía. Estuve por seis o siete días. Posteriormente me trasladaron a Villa María a una especie de comisaría, y luego me llevaron a la penitenciaria. Después de unos días, el Ejército me trasladó, junto a unos muchachos, al Campo de la Ribera. Ahí estuve casi tres meses, en los cuales en dos oportunidades me llevaron a La Perla: la primera vez fue porque venían nuevas detenciones de Villa María, y la segunda, para interrogarme. Luego me volvían a llevar a la Ribera. Posteriormente del terremoto de Caucete, me incorporaron a la penitenciaria de San Martín de Córdoba (la UP1), donde estuve prácticamente un año, y después me llevaron a Devoto. Ahí estuve hasta que logré la libertad en noviembre de 1981. En total, estuve detenida cuatro años y dos meses.

P: ¿Pero no tenía miedo? ¿No le decían nada? ¿No le advertían de nada?
BL: Obviamente no tenía miedo, por eso hablaba. Las consecuencias de no tener miedo fueron las que pasé. Sin embargo, creo que, a pesar de todas las cosas, no me fue tan mal no teniendo miedo, porque gente temerosa a lo que le pasaba, la pasó mucho peor que yo. A mí, por ejemplo, me golpearon, me hicieron la picanita, el submarino… pero comparado a lo que le hicieron a otras personas, eso no fue nada. El problema más importante es el trabajo a nivel psicológico que te hacen amenazándote con hacerte más cosas. Yo siempre les decía a las personas que no hay que asustarse por lo que te dicen, sino por lo que te hacen. Eso me permitió pasarla bastante bien, o sea, no tan atemorizada por lo que me pasaba. Por supuesto que el encierro te crea mucha ansiedad. Lo peor que puede haber para cualquier persona es estar presa.

P: ¿Qué pensaba cuando estaba ahí?
BL: Buscábamos hacer cosas. Por ejemplo: con pedacitos de vidrio trabajábamos acrílico de los cepillos de dientes, o con los huesos del puchero que nos daban de comer hacíamos cosas manuales, o de las toallas sacábamos hilo y bordábamos. Además, a mí me tocó estar con una mujer que era profesora de ciencias de la educación de Villa María, Susana Barcos. Ella era una gran lectora, entonces, en los momentos que se suponían que eran recreos, se ponía en la ventanita que tenía la puerta del celular (celda individual) y les contaba libros a todos: Cortázar, García Márquez. Ella nos ayudó muchísimo. Por otro lado, a través de lo que llamábamos “palomitas”, los presos comunes nos pasaban muchas cosas: tabaco, dulces, artículos de diarios, mensajes. También hablábamos a través del lenguaje de señas, porque los presos comunes podían tener información y recibir visitas. Así nos informábamos un poco mediante esos sistemas. En ese sentido, los presos comunes eran amigos de los presos políticos (risas).

El después de la detención: reflexiones

P: ¿Usted piensa que con los juicios, la CONADEP, se hizo justicia o se está haciendo justicia?
BL: Sí. Yo pienso que los juicios son buenos, porque están saliendo a relucir algunas cosas que también involucran a la actualidad. Pero también creo que no se juzgó la corrupción. Recién ahora se está hablando de algunas empresas o propiedades que se apropiaron los militares. Son hechos de corrupción que en su momento no se tocaron. Yo te confieso que cuando salí de declarar para el juicio de La Perla, estaba muy fastidiada conmigo misma porque me olvidé de decir una cosa que yo consideraba: los militares que estaban siendo juzgados tendrían que devolver el dinero que significó las apropiaciones que se hicieron y todos los años de vida que le quitaron a mucha gente. Por otro lado, creo que, en los juicios, se están viendo algunas cosas que ocurrieron, algunas. A su vez, considero que hay gente muy impune que ahora está en la política. Esas personas deberían ser juzgadas porque moralmente son responsables de muchos desaparecidos. No creo que los militares eran todos los malos de la película. Hay muchos malos de la película que están hoy en día gozando de la impunidad.


La crisis humanitaria mundial entra en discusión

   Por Milenka Álvarez Paúr

   La mesa de debate “Migraciones Internacionales desde una perspectiva política, social y humana. El caso europeo” se desarrolló el lunes 5 de octubre a las 18.00 en la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Católica de Córdoba. Allí participaron, entre otros, Pablo Sigismondi y Atilio Borón, quienes intercambiaron sus ideas en torno a las problemáticas regionales del momento.

De izquierda a derecha: Pablo Sigismondi, Atilio Borón, Mariano Saravia, Daniel Krull y Abdala Saddi.


Minutos antes de las 18.00, el Hall de Posgrado estaba repleto. Había estudiantes universitarios tanto de la UCC como de la UNC, profesores y profesionales. Los motivos de la aglomeración habrán sido por la temática en disputa, los integrantes de la mesa, la entrada libre y gratuita, o quizás todos los anteriores. Pero lo que sí estaba claro era que se sentía una gran expectativa e interés dentro de la sala.

Luego de unos minutos, aparecieron los especialistas y se sentaron en sus asientos. Mariano Saravia, periodista y docente, se ubicó en el medio de la mesa y se anunció como el moderador de la charla. Posteriormente, hizo una breve introducción y presentó a cada uno de los profesionales del debate según el orden en el cual se situaron: Pablo Sigismondi (geógrafo y fotógrafo), Atilio Borón (politólogo y sociólogo), Daniel Krull (vice-embajador de la República Federal de Alemania en Argentina) y Abdala Saddi (cónsul honorario de la República Árabe Siria en Córdoba).

Durante su exposición, Sigismondi hizo uso de su trabajo fotográfico, mediante una pantalla ubicada a su lado, para ilustrar sus ideas en torno a la crisis humanitaria como una realidad presente en varios de los países que ha visitado, entre ellos, Palestina, Afganistán, Níger, Sudán, etc.

Desde su ojo humanitario y perspicaz, el fotógrafo explicó la situación de los pueblos atravesados por las guerras, el hambre y el saqueo de sus recursos naturales. Para él, estas desgracias no tienen otra solución más que la migración: “Si no queremos morir en el lugar, tenemos que huir”, enfatizó mientras se observaba la imagen de la huida de un grupo de refugiados afganos en la frontera con Pakistán.

El geólogo recalcó durante toda su presentación la actitud hipócrita de los gobiernos europeos de acoger a los refugiados, argumentando que los migrantes en el viejo continente son “basura”, “desechos humanos” y, en beneficio para estos países, “trabajo y mano de obra calificada, abundante y muy barata”.

Después le llegó el turno a Atilio Borón, quien para comprender esta crisis internacional retomó una famosa frase: “El nombre de todas las guerras que se produjeron en estos últimos 50 años es ‘petróleo’”, para luego enfatizar que, evidentemente, Occidente estaba por el petróleo de Medio Oriente.

Por otro lado, el politólogo realizó un análisis acerca de la situación de EEUU con respecto a su ineficiente accionar contra el Estado Islámico: “Una guerra no se gana con drones, sino cuando el territorio es ocupado y controlado por la infantería”. Después explicó que EEUU no puede mandar personas a ocupar el lugar porque eso terminaría con las famosas bolsas en donde venían los muertos de la guerra de Vietnam y eso liquidaría a cualquier candidato político aspirante a la Presidencia. Entonces, continuó, a EEUU le quedan dos opciones: la primera sería mandar a Israel, con su ejército poderoso, a liquidar al EI, pero eso provocaría un incendio en todo Medio Oriente. Por eso es que EEUU y otros países llegaron a un acuerdo con Irán, remató. Irán también posee un poderoso ejército capaz de derrotar al EI, pero a esto no lo haría gratis: primero se le deben levantar todas las sanciones impuestas, concluyó al redondear su tremenda observación del contexto.

Al finalizar Borón, Daniel Krull inició su exposición explicando la situación de su país en la actualidad: “Se especula que, para fin de año, Alemania recibirá unos ocho mil refugiados más”. A su vez, recalcó la solidaridad de los europeos con los inmigrantes y habló sobre el conflicto palestino-israelí, diciendo que Alemania apoya a Israel, “el único país democrático de Medio Oriente”.

Por último, Abdala Saddi, de manera pausada, declaró: “El pueblo sirio está de duelo por una guerra injusta, impuesta e inmoral”. Luego procedió a relatar el antes y el después de este conflicto en Siria: “Antes, había un gobierno laico, donde convivían muchas convicciones religiosas bajo una misma bandera. Esto le molestaba a algunas potencias. Por eso tenían que armar esta guerra”. Además, dijo que en estos conflictos hay intereses económicos, políticos y enfrentamientos religiosos. “Lamentablemente, nacieron los problemas religiosos en Siria: sunitas-chiítas”, sentenció.

El Hall de Posgrado de la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales durante el debate.


Después de los discursos de cada integrante de la mesa, se llevó a cabo un “espacio de diálogo”, en donde los cuatro profesionales se podían hacer preguntas entre sí o exponer algún planteo. La intervención más destacada y ovacionada por todo el salón fue la de Atilio Borón cuando le dirigió algunas palabras a Daniel Krull con respecto a la tensión entre palestinos e israelíes: “Israel es un Estado canalla. Sistemáticamente desobedece las resoluciones de la ONU. Por lo tanto, es peligroso que los alemanes avalen a un gobierno neofascista o neonazi como el de Israel, sobre todo por la historia que ha tenido Alemania”. Luego, el politólogo aprovechó el momento y cambió de tema: “Creo que Alemania debería independizarse de la política de los EEUU, porque si hay un problema grave en Europa, no se va a librar esa guerra en San Francisco o en Chicago. Se va a librar en Hamburgo, en Múnich y en Berlín. Por eso, me gustaría ver en Alemania una actitud más firme con EEUU, como la que tuvo al doblegar el impulso democrático de Grecia hace unos meses”.

A continuación, el público comenzó a realizar preguntas destinadas a los integrantes de la mesa. La pregunta más relevante fue la que le hicieron a Pablo Sigismondi: “¿Cuál cree que ha sido el rol de los medios en la construcción del conflicto sirio? ¿Por qué cree que los medios tratan la problemática de los refugiados en Europa y no en los demás países donde hay mayor cantidad de refugiados?” Obviamente que la respuesta también fue profunda: “Básicamente porque los medios están manejados por los mismos poderes que producen la guerra y los refugiados”. El fotógrafo explicó que al no poder “hablar mal” de sus propios jefes, los medios “buscan de ocultar, tergiversar y mentir”.

Para finalizar la mesa de debate, Saravia les propuso a los profesionales cerrar con una conclusión. Esta vez, comenzó hablando Saddi y dijo: “Que llegue la paz para el pueblo sirio. Pero no la paz de las cenizas, ni de los sepulcros, ni de la derrota. La paz digna y justa”.

Sigismondi fue el último, pero el más aplaudido: “Acá hay un modelo que domina al mundo entero, y es el capitalismo. Cada vez que tratamos de hablar en contra de él como el causante de todos los males, se nos acusa de que queremos volver a los setenta. ¿Saben por qué queremos volver a los setenta? Porque los que gobiernan el mundo no nos han llevado a 1970. Nos han llevado a 1870. Nos han llevado al Congreso de Berlín cuando se dividieron a África”. Además, nuevamente enfatizó la política hipócrita que el viejo continente está llevando a cabo: “¿De qué solidaridad europea hablamos si ahora Alemania recorta el derecho de asilo, se vuelven a establecer los controles fronterizos y los países se refuerzan con armas, balas y alambrados?”.

Antes de terminar, el fotógrafo le aclaró al vice-embajador alemán que todas las declaraciones no habían sido un ataque personal hacia él, sino que se debían solamente porque tenían puntos de vista completamente opuestos. Y con una frase de Eduardo Galeano, el geólogo se despidió: “No es lo mismo recibir el puntapié que darlo”.


miércoles, 21 de octubre de 2015

Ariana Medeot: Una pasión juvenil

HANDBALL
Por Cecilia Sibona

Ariana Medeot comenzó a jugar al Handball a los 14 años y de ahí se enamoró de este deporte. Hoy, con 17 años, entrena en el Club Universitario de Córdoba y representó a la Argentina integrando la selección Sub-17, al participar en el Sudamericano que se hizo en Colombia el año pasado. Este año forma parte de la sub 18, en donde representó a Córdoba en los Binacionales que se jugaron en Mendoza.

Equipo de Handball del Club Universitario de Córdoba


Llapantin: Cómo comenzaste a practicar este deporte?
Ariana: Comencé a jugar por el colegio básicamente, porque mi entrenador de aquel año con el cual empecé, era el mismo que entrenaba a mi actual club y el me invitó a probar. Asi conocí lo que ahora sería mi segundo hogar.

L: Qué es lo que te atrajo del Handball?
A: Más que nada el dinamismo y la velocidad de juego  y el hecho de que es más de contacto, hay muchos más goles que en un partido de fútbol o hockey, por lo que es mucho más entretenido de jugar y de ver. También el arco siempre fue mi pasión, por lo que cuando empecé a entrenar de arquera, me gustó aún más!

L: Cuándo y cómo entraste a la selección nacional sub 17?
A: Fue un proceso largo, de muchas concentraciones, dinero invertido en pasajes (ya que se entrena en Buenos Aires) y muchísimo esfuerzo, ya que venía entrenando desde el 2012, y bueno, tuve mi oportunidad de debutar en un Sudamericano.

L: Cómo sentiste que cambió tu forma de entrenar desde entonces?
A: Mucho no cambió desde lo personal, sigo con las mismas ganas de crecer y aprender. Lo que cambió fue todo lo relacionado a la exigencia, ya que para poder ser mejor también hay que trabajar en calidad tanto como en cantidad.

L: Jugaste en la selección nacional sub 17 en Colombia el año pasado, ¿Cómo fue esa experiencia?
Ariana Medeot como arquera
durante un partido en su club
actual
A: Fue una de las mejores experiencias de mi vida hasta el momento. Si bien era mi primera vez y los nervios me carcomían, fue muy hermoso y volví habiendo aprendido nuevas cosas y nuevas experiencias.

Al preguntarle sobre que tenía pensado para el futuro, contó que todavía no tenía nada bien planeado. El próximo año empezará a estudiar en la universidad diseño gráfico y con respecto al deporte espera poder seguir practicando y mejorando para superarse cada vez más.

viernes, 9 de octubre de 2015

Crecen las denuncias por violencia de género en la provincia

  Por Milenka Álvarez Paúr

   En la Unidad Judicial de Violencia Familiar se recibieron el año pasado 4.000 denuncias. Sin embargo, el ayudante fiscal de esa área estima que este año se superará esa cifra porque “hay más conciencia de la gente”.

En la Unidad Judicial de Violencia Familiar se reciben las denuncias “más graves”, es decir, relacionadas con armas de fuego.

El ayudante fiscal, Enrique Suárez, declaró que este fenómeno se viene incrementando con el paso de los años ya que “antes se bancaban cosas que ahora se dan cuenta que no, entonces vienen y hacen la denuncia”. No obstante, al ser consultado por el índice de femicidios, respondió que, según  los registros de dicha Unidad, “este año no ha habido ningún femicidio”.

Por otro lado, aclaró que, además, en la Unión Judicial de Violencia Familiar se reciben las denuncias más graves, las que tienen que ver con armas de fuego. El procedimiento que tienen las denuncias está relacionado con la calificación de las amenazas de acuerdo a la gravedad del asunto. Luego, se toma la denuncia y se evalúa en qué parámetro de peligro se encuentra la víctima (labor que realizan los psicólogos del establecimiento). Si es alto, pueden pedir el botón anti-pánico, pero si viven con el agresor, pueden ir a alguno de los hoteles que están en la provincia, como el Savoy, hasta que se solucione el problema. Todos estos movimientos se comunican al Juzgado de Violencia Familiar y al Juez de Familia. Si hay menores de por medio, a la Secretaria del Menor, que es la SENAF. Después se investiga el aspecto penal con la directiva de los fiscales. Luego, los sumarios se pasan a Fiscalía, que investiga la posibilidad de que lleguen a juicio: si se lleva a juicio, éste va a Cámara y se juzga al imputado. “Todo esto puede llegar a durar desde 6 meses a 2 años, depende del caso”, concluyó Suárez.

Enrique Suárez, ayudante fiscal, durante la conversación con Llapantín.

El maltrato, desde el punto de vista de los especialistas

A raíz de este incremento en la tasa de las denuncias de violencia de género, la Lic. en Psicología, María Elena Paúr, y el Lic. en Psiquiatría, Daniel Alberto Álvarez, abordan, desde sus campos de estudio, esta temática. “Creo que no hay ningún fenómeno que tenga una sola causa”, así empieza el psiquiatra a responder la pregunta de por qué el sujeto es violento con su mujer. Prosigue opinando que las reglas de convivencia de los seres humanos “se han debilitado”, ya que se evidenció “la otra cara” que podían tener todas las instituciones, y ante esto, las personas “han dejado de buscarlas como referente de protección y como ejemplos de vida”. Esto implica que los valores “pasan de ser una especie de convenio a un ‘yo hago lo que quiero’ o ‘yo hago justicia’”, determina Álvarez.

Además, explica que, cuando una mujer no se adecúa en el rol de subordinación del varón, ciertas personalidades terminan respondiendo con violencia porque “quieren tener el control de toda la situación del dinero, de la mujer, de los vínculos de la mujer, de la familia de la mujer”.

Para esclarecer estos violentos impulsos, la psicóloga indica que, en general, el sujeto tiene un “trastorno de personalidad”, el cual puede ser una psicopatía (el sujeto que no siente culpa porque la proyecta en los otros), o una psicosis, o bien tiene un delirio celotípico (cuando el sujeto cela sin motivo alguno a la mujer). También declara que, en algunos casos, la mujer es amenazada de muerte, a ella y/o a su familia, y ante esto, “continúa con él, y no se anima a denunciarlo”. Este temor que le impide a la mujer realizar la denuncia se produce, según explica Paúr, porque siente que va a destruir la familia: “Al principio se siente culpable”. Por otro lado, Álvarez opina que la víctima “piensa que incluso ella ha sido la culpable de esa reacción, siente que la castigan para que mejore, para que no lo vuelva a hacer. Entonces, no es que no se anime a denunciarlo, directamente no está acostumbrada”.

Ante el interrogante de la posibilidad de seguir con un matrimonio que estuvo vinculado a la violencia de género, el psiquiatra explica que la violencia de género es casi siempre “un secreto”, que sustenta una relación perversa, o sea una relación de dominador y dominado, y que, para mantenerse en el tiempo, tiene que ser secreta. A medida que eso se hace público, existe la posibilidad de que eso termine su forma de ser. “Esto no significa que la mujer o que el hombre se curen”, aclara Álvarez. Sin embargo, Paúr opina que con educación, las instituciones, los padres y las familias, la violencia de género “podría evitarse”.

  Con respecto al papel de los medios, la psicóloga declara que hay algunos que muestran y cuentan “lo que no debieran”, como los modos de agresión en las noticias policiales, y ocurre un fenómeno de “contagio colectivo”, que provoca que las personas repitan las mismas acciones. Según Álvarez, el papel de los medios puede ser muy valioso, en el sentido de que difunden los primeros síntomas de violencia en la pareja para que las personas consulten a tiempo. No obstante, plantea que cuando un medio busca tener mayor audiencia a partir de la exposición de lo morboso, estas situaciones terminan generando “la exaltación de la curiosidad malsana de las personas”.

  Por último, el psiquiatra concluye: “No es un enfermo solamente el que le pega a su mujer, sino que es toda una sociedad enferma que está permitiendo que las mujeres sean golpeadas”.

El psiquiatra Daniel Alberto Álvarez y la psicóloga María Elena Paúr, durante la entrevista.

viernes, 2 de octubre de 2015

Séptimo Foro Nacional de Educación para el Cambio Social


El fin de semana pasado tuvo lugar el séptimo Foro Nacional de Educación por el Cambio Social, organizado por diversas agrupaciones de varias universidades.
Por Cecilia Sibona

El 25, 26 y 27 de Septiembre se realizó el séptimo Foro Nacional de Educación para el cambio social, organizado por el Espacio Nacional de Estudiantes de Organizaciones de Base (ENEOB). La idea de que los procesos educativos pueden constituirse en herramientas para transformar nuestra sociedad es el eje de estos encuentros.
Tapa del folleto del Foro
A las 12:00 del 26 de Septiembre, un sábado, en el Comedor de la la Ciudad Universitaria, estaba planeado hacer un Panel de Apertura con el tema: "La juventud tiene que crear: Desafíos y Perspectivas en América Latina", El día estaba nublado, pero aún así, desde temprano ya se encontraban en el lugar varios stands, cada uno mostraba sus producciones gráficas (revistas, libros, diarios, etc.). No éramos muchos, a medida que se acercaba la hora del panel llegaba más gente. A las 12 por micrófono avisaron que la charla de apertura se iba a demorar media hora, pero la presentación del panel comenzó recién a las 13 horas, una hora despues.
Patio del Comedor Universitario
Las mesas se habían ubicado paralelas entre sí y perpendiculares al escenario. El comedor universitario se llenaba lentamente de gente que se sentaba a charlar y a tomar mate mientras esperaban que comenzara la charla.
Interior del Comedor Universitario
Al terminar de resolver los problemas técnicos y cuando estuvieron presentes todos los panelistas comenzó el foro.
Los panelistas eran de varios movimientos populares del continente de América del Sur.
Los primeros panelistas eran estudiantes de Comunicación Social en Montevideo que luchaban por una educación pública, digna y de calidad. Contaron sobre un incidente que había ocurrido recientemente en donde jóvenes estudiantes de un secundario tomaron el control de un edificio de la municipalidad para pedir que el Estado interviniera e invirtiera más en la educación pública ya que solo un 6% del PBI se destinaba a este rubro.
Los panelistas preparandose para el foro
Luego hablaron los representantes del movimiento Patria Grande, quienes decidieron aportar las diferentes definiciones del concepto que nombra su movimiento. Definieron a jóvenes como a un sujeto político, que se destaca por la osadía y rebeldía, además de su potencialidad como transformador, ya que no se conforma. "Pero no creo que la definición se acabe aquí, es solo un intento de definición", dijo Silvana, una de las representantes.
Además explicó cómo la política hoy en día presentaba una "estrategia aplanadora de nuestra potencialidad". Otro obstáculo con el cual se encuentran los jóvenes es el del estudio y el trabajo, no solo cuando uno intenta hacerlo al mismo tiempo, sino como se inserta uno laboralmente luego de estudiar.
Luego le toco el turno de hablar a una panelista colombiana, quién relató que hoy en día hay una disputa por la paz. “Todos quieren diferentes paces”, dijo. Contó cómo presentaron al gobierno colombiano una propuesta sobre el modelo educacional, para cambiarlo, pero este no quiere reconocer la propuesta, la que presenta un modelo de educación que corresponda con las necesidades del pueblo.
En este punto del panel, pausaron la discusión para informarnos que los talleres que se iban a realizar a las 14:00 se pasaban a las 15:00 horas, sino nadie iba a llegar a terminar de escuchar el panel y llegar a horario a alguno de los talleres.
Los panelistas que pasaron a hablar a continuación eran paraguayos. Principalmente contaron sobre una revolución de género hace muchos años atrás que fue liderada por una joven, y que como muchas otras revoluciones también fueron lideradas por jóvenes. “Lo que quiero rescatar es el protagonismo de la juventud” aclaró.
El última panelista en presentar su postura fue un brasilero. Su aporte giró en torno a que estamos viviendo en “un proceso de muchas propuestas, pero pocas respuestas”.
Al salir de la charla, el cielo se había aclarado algo, y el sol brillaba con fuerza. Cada uno de los participantes se dirigió al taller o panel en el que deseaba participar.



domingo, 6 de septiembre de 2015

Maestro Rock: Un evento musical organizado por jóvenes para jóvenes

El Sábado pasado tuvo lugar el sexto Maestro Rock, organizado por los chicos de sexto año de la secundaria Maestro Diehl.
Por Cecilia Sibona
Poster del evento
Tantanakuy del año pasado
   Los estudiantes de sexto año del colegio Maestro Diehl en el establecimiento de la escuela (Ituzaingo 658) organizaron el sábado pasado el evento musical llamado "Maestro Rock". Es el sexto que se hace y es el primero en incorporar una galería de arte a la muestra musical.
   Este evento se organiza todos los años y está dirigido no solo a los estudiantes del colegio. El dinero recaudado ayuda a los chicos del último año del secundario a viajar a Humahuaca y participar en el Tantanakuy, un encuentro musical para niños y jóvenes. "Vamos a compartir música con la gente de ahí", contó Camila Brizuela estudiante del último año del colegio Maestro Diehl.

Galería de Arte
   Para recaudar fondos, no solo cobraron la entrada, sino que también vendían postres, panchos, café y vasos de gaseosa. Además ofrecían billeteras y remeras. "Estuvo bueno organizar el Maestro Rock, a pesar del estress", dijo otra de las organizadoras.
Buffet
Entre las bandas se encontraban: "La bajón", "Perro Verde", "Locos Anónimos", "Sr. Thompson", "Leiv Motiv", entre otros, además de ciertos duetos y grupos de personas que se juntaron ocasionalmente para participar en este evento. 
"Acá la gente me escucha", dijo Mario Palacio, guitarrista de "A la deriva", y agrego estar "abierto a cualquier persona de cualquier lado y a cualquier género musical". Entre los temas que sonaron  hubo canciones internacionales, de rock nacional y algunas bandas tocaron temas originales también.
Banda Señor Thompson
   En un momento, en la mitad de una canción, se cortó la luz, pero organizadores supieron salir de la situación al improvisar a capella un tema acompañados por una guitarra criolla.

El Maestro Rock surgió con la segunda promoción del colegio, los que se plantearon y realizaron esta nueva manera de recaudar dinero y desde entonces se volvió una tradición nos contó Claudia Castro, directora de la escuela secundaria. 


miércoles, 12 de agosto de 2015

Caravana Sudamericana por los 43 estudiantes mexicanos desaparecidos

"El dolor de Ayotzinapa es también el dolor de Córdoba". Así comenzaba la conferencia, organizada el 18 de Mayo en Radio Nacional por la Federación de Organizaciones de Base (FOB), Encuentro de Organizaciones (EO), Piratas por Tierra Mojada, y Vecinos y Vecinas de Villa La Maternidad. Este dolor que menciona la vocera, hace referencia al que sintieron los familiares con la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal rural de Ayotzinapa, del Estado de Guerrero, a fines de septiembre del año pasado.  


De izquierda a derecha: Mario César González Contreras e Hilda Hernández Rivera, padres de César Manuel González Hernández, junto con Hilda Legideño Vargas, madre de Jorge Antonio Tizapa Legideño y Francisco Sánchez Nava, un sobreviviente de la masacre de Ayotzinapa.

Gracias a cinco cordobeses que asistieron al Primer Festival Mundial de las Resistencias y la Rebeldía contra el capitalismo, convocado en México por el ejército zapatista de liberación nacional, surge la idea de realizar una “Caravana de los 43 por Sudamérica”. Sus objetivos son Argentina (Córdoba, Rosario y Buenos Aires), Uruguay y Brasil. Sin embargo, ésta no es la primera debido a que ya se han desarrollado otras caravanas en Europa y Norteamérica.


Según lo que relata Hilda Legideño Vargas, el reclamo que realizan se basa en la presentación con vida de los 43 estudiantes mexicanos desaparecidos, ya que no creen en la versión del gobierno mexicano, la cual dice que éstos están muertos. Para tratar de demostrarles a los familiares su teoría, las autoridades les han presentado diversos huesos humanos que, al ser analizados, resultaron no ser de los estudiantes. Debido a esto, ellos van a seguir en la búsqueda de sus hijos hasta que se encuentren evidencias científicas que indiquen su muerte: “No es que nosotros seamos necios por buscar a nuestros hijos vivos, sino que no tenemos ni una sola prueba que diga lo contrario”, sostiene Mario César González Contreras.


Otro de los objetivos es difundir y concientizar sobre lo sucedido para "romper el cerco de impunidad y de silencio que está llevando a cabo el gobierno mexicano", como dijo la vocera de los familiares, y para que “no seamos cómplices ni nos quedemos callados en ningún lugar”.


Por otra parte, una de las intenciones de esta caravana es la de unir todas las manifestaciones sociales: “Eso es lo que creemos en Ayotzinapa. Debemos organizar y articular las luchas para formar un frente único”, asegura Francisco Sánchez Nava. Sin embargo, establece una condición: “Pero eso sí, nada de partidos políticos. Queremos formar un frente con personas que, en verdad, tengan la convicción de que van a seguir en esta lucha”.


Al agarrar el micrófono, Mario César González Contreras expresó: “Quiero contarles sobre la desgraciada realidad que estamos sufriendo en México, con un Estado que reprime y maltrata a su pueblo”. Además, reveló que, desde hace diez años, existen 35 mil desaparecidos y otros 15 mil asesinados. “Hay miles de fosas con seres humanos enterrados, de los cuales también le  exigimos al gobierno que vea quiénes son porque tienen un nombre, un apellido y una familia que está sufriendo lo mismo que nosotros”, agregó.


“Somos testigos de que fue el Estado quien se los llevó”, comienza Francisco al relatar su experiencia. El 26 de septiembre del año pasado, los estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa fueron a recolectar fondos a una autopista cercana a la ciudad de Iguala, para la marcha que se iba a realizar en conmemoración a la masacre en Tlatelolco, ocurrida el 2 de octubre de 1968. De repente, fueron acorralados por los policías municipales que, sin previo aviso, comenzaron a dispararles. A esta altura del relato, Francisco detalla cómo le gritaban a los uniformados de que eran estudiantes y no delincuentes, mientras que éstos  los ignoraban. Por último, cuenta cómo los militares del Batallón 27 se rehusaron a llamar a una ambulancia para atender a uno de sus compañeros gravemente herido, cómo los maltrataron física y psicológicamente, y cómo los vecinos de la zona de los sucesos se negaron a abrirles sus puertas para ayudarlos. Sin embargo, encontraron refugio en la casa de una señora hasta que se esclareció la mañana del 27. Luego, en una comisaría, dieron sus declaraciones “pero hasta la fecha no investigaron nada”, declaró.


Al finalizar la conferencia, los familiares le recordaron al público que ese mismo día a las 17, se iba a realizar una marcha, desde la avenida General Paz hasta al Patio Olmos, como parte de las actividades previstas de la caravana. Entre lágrimas, el auditorio se paró y contó hasta 43, y luego gritaron: “Justicia”.


A la salida del salón, se encontraba un grupo de personas vendiendo diferentes artículos relacionados con la temática. Su finalidad era la de recaudar fondos para que los familiares puedan seguir con el recorrido planificado. Entre los posters, postales y revistas, había un panfleto que decía: “Quisieron enterrarnos, pero no sabían que éramos semillas”.