viernes, 2 de octubre de 2015

Séptimo Foro Nacional de Educación para el Cambio Social


El fin de semana pasado tuvo lugar el séptimo Foro Nacional de Educación por el Cambio Social, organizado por diversas agrupaciones de varias universidades.
Por Cecilia Sibona

El 25, 26 y 27 de Septiembre se realizó el séptimo Foro Nacional de Educación para el cambio social, organizado por el Espacio Nacional de Estudiantes de Organizaciones de Base (ENEOB). La idea de que los procesos educativos pueden constituirse en herramientas para transformar nuestra sociedad es el eje de estos encuentros.
Tapa del folleto del Foro
A las 12:00 del 26 de Septiembre, un sábado, en el Comedor de la la Ciudad Universitaria, estaba planeado hacer un Panel de Apertura con el tema: "La juventud tiene que crear: Desafíos y Perspectivas en América Latina", El día estaba nublado, pero aún así, desde temprano ya se encontraban en el lugar varios stands, cada uno mostraba sus producciones gráficas (revistas, libros, diarios, etc.). No éramos muchos, a medida que se acercaba la hora del panel llegaba más gente. A las 12 por micrófono avisaron que la charla de apertura se iba a demorar media hora, pero la presentación del panel comenzó recién a las 13 horas, una hora despues.
Patio del Comedor Universitario
Las mesas se habían ubicado paralelas entre sí y perpendiculares al escenario. El comedor universitario se llenaba lentamente de gente que se sentaba a charlar y a tomar mate mientras esperaban que comenzara la charla.
Interior del Comedor Universitario
Al terminar de resolver los problemas técnicos y cuando estuvieron presentes todos los panelistas comenzó el foro.
Los panelistas eran de varios movimientos populares del continente de América del Sur.
Los primeros panelistas eran estudiantes de Comunicación Social en Montevideo que luchaban por una educación pública, digna y de calidad. Contaron sobre un incidente que había ocurrido recientemente en donde jóvenes estudiantes de un secundario tomaron el control de un edificio de la municipalidad para pedir que el Estado interviniera e invirtiera más en la educación pública ya que solo un 6% del PBI se destinaba a este rubro.
Los panelistas preparandose para el foro
Luego hablaron los representantes del movimiento Patria Grande, quienes decidieron aportar las diferentes definiciones del concepto que nombra su movimiento. Definieron a jóvenes como a un sujeto político, que se destaca por la osadía y rebeldía, además de su potencialidad como transformador, ya que no se conforma. "Pero no creo que la definición se acabe aquí, es solo un intento de definición", dijo Silvana, una de las representantes.
Además explicó cómo la política hoy en día presentaba una "estrategia aplanadora de nuestra potencialidad". Otro obstáculo con el cual se encuentran los jóvenes es el del estudio y el trabajo, no solo cuando uno intenta hacerlo al mismo tiempo, sino como se inserta uno laboralmente luego de estudiar.
Luego le toco el turno de hablar a una panelista colombiana, quién relató que hoy en día hay una disputa por la paz. “Todos quieren diferentes paces”, dijo. Contó cómo presentaron al gobierno colombiano una propuesta sobre el modelo educacional, para cambiarlo, pero este no quiere reconocer la propuesta, la que presenta un modelo de educación que corresponda con las necesidades del pueblo.
En este punto del panel, pausaron la discusión para informarnos que los talleres que se iban a realizar a las 14:00 se pasaban a las 15:00 horas, sino nadie iba a llegar a terminar de escuchar el panel y llegar a horario a alguno de los talleres.
Los panelistas que pasaron a hablar a continuación eran paraguayos. Principalmente contaron sobre una revolución de género hace muchos años atrás que fue liderada por una joven, y que como muchas otras revoluciones también fueron lideradas por jóvenes. “Lo que quiero rescatar es el protagonismo de la juventud” aclaró.
El última panelista en presentar su postura fue un brasilero. Su aporte giró en torno a que estamos viviendo en “un proceso de muchas propuestas, pero pocas respuestas”.
Al salir de la charla, el cielo se había aclarado algo, y el sol brillaba con fuerza. Cada uno de los participantes se dirigió al taller o panel en el que deseaba participar.



domingo, 6 de septiembre de 2015

Maestro Rock: Un evento musical organizado por jóvenes para jóvenes

El Sábado pasado tuvo lugar el sexto Maestro Rock, organizado por los chicos de sexto año de la secundaria Maestro Diehl.
Por Cecilia Sibona
Poster del evento
Tantanakuy del año pasado
   Los estudiantes de sexto año del colegio Maestro Diehl en el establecimiento de la escuela (Ituzaingo 658) organizaron el sábado pasado el evento musical llamado "Maestro Rock". Es el sexto que se hace y es el primero en incorporar una galería de arte a la muestra musical.
   Este evento se organiza todos los años y está dirigido no solo a los estudiantes del colegio. El dinero recaudado ayuda a los chicos del último año del secundario a viajar a Humahuaca y participar en el Tantanakuy, un encuentro musical para niños y jóvenes. "Vamos a compartir música con la gente de ahí", contó Camila Brizuela estudiante del último año del colegio Maestro Diehl.

Galería de Arte
   Para recaudar fondos, no solo cobraron la entrada, sino que también vendían postres, panchos, café y vasos de gaseosa. Además ofrecían billeteras y remeras. "Estuvo bueno organizar el Maestro Rock, a pesar del estress", dijo otra de las organizadoras.
Buffet
Entre las bandas se encontraban: "La bajón", "Perro Verde", "Locos Anónimos", "Sr. Thompson", "Leiv Motiv", entre otros, además de ciertos duetos y grupos de personas que se juntaron ocasionalmente para participar en este evento. 
"Acá la gente me escucha", dijo Mario Palacio, guitarrista de "A la deriva", y agrego estar "abierto a cualquier persona de cualquier lado y a cualquier género musical". Entre los temas que sonaron  hubo canciones internacionales, de rock nacional y algunas bandas tocaron temas originales también.
Banda Señor Thompson
   En un momento, en la mitad de una canción, se cortó la luz, pero organizadores supieron salir de la situación al improvisar a capella un tema acompañados por una guitarra criolla.

El Maestro Rock surgió con la segunda promoción del colegio, los que se plantearon y realizaron esta nueva manera de recaudar dinero y desde entonces se volvió una tradición nos contó Claudia Castro, directora de la escuela secundaria. 


miércoles, 12 de agosto de 2015

Caravana Sudamericana por los 43 estudiantes mexicanos desaparecidos

"El dolor de Ayotzinapa es también el dolor de Córdoba". Así comenzaba la conferencia, organizada el 18 de Mayo en Radio Nacional por la Federación de Organizaciones de Base (FOB), Encuentro de Organizaciones (EO), Piratas por Tierra Mojada, y Vecinos y Vecinas de Villa La Maternidad. Este dolor que menciona la vocera, hace referencia al que sintieron los familiares con la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal rural de Ayotzinapa, del Estado de Guerrero, a fines de septiembre del año pasado.  


De izquierda a derecha: Mario César González Contreras e Hilda Hernández Rivera, padres de César Manuel González Hernández, junto con Hilda Legideño Vargas, madre de Jorge Antonio Tizapa Legideño y Francisco Sánchez Nava, un sobreviviente de la masacre de Ayotzinapa.

Gracias a cinco cordobeses que asistieron al Primer Festival Mundial de las Resistencias y la Rebeldía contra el capitalismo, convocado en México por el ejército zapatista de liberación nacional, surge la idea de realizar una “Caravana de los 43 por Sudamérica”. Sus objetivos son Argentina (Córdoba, Rosario y Buenos Aires), Uruguay y Brasil. Sin embargo, ésta no es la primera debido a que ya se han desarrollado otras caravanas en Europa y Norteamérica.


Según lo que relata Hilda Legideño Vargas, el reclamo que realizan se basa en la presentación con vida de los 43 estudiantes mexicanos desaparecidos, ya que no creen en la versión del gobierno mexicano, la cual dice que éstos están muertos. Para tratar de demostrarles a los familiares su teoría, las autoridades les han presentado diversos huesos humanos que, al ser analizados, resultaron no ser de los estudiantes. Debido a esto, ellos van a seguir en la búsqueda de sus hijos hasta que se encuentren evidencias científicas que indiquen su muerte: “No es que nosotros seamos necios por buscar a nuestros hijos vivos, sino que no tenemos ni una sola prueba que diga lo contrario”, sostiene Mario César González Contreras.


Otro de los objetivos es difundir y concientizar sobre lo sucedido para "romper el cerco de impunidad y de silencio que está llevando a cabo el gobierno mexicano", como dijo la vocera de los familiares, y para que “no seamos cómplices ni nos quedemos callados en ningún lugar”.


Por otra parte, una de las intenciones de esta caravana es la de unir todas las manifestaciones sociales: “Eso es lo que creemos en Ayotzinapa. Debemos organizar y articular las luchas para formar un frente único”, asegura Francisco Sánchez Nava. Sin embargo, establece una condición: “Pero eso sí, nada de partidos políticos. Queremos formar un frente con personas que, en verdad, tengan la convicción de que van a seguir en esta lucha”.


Al agarrar el micrófono, Mario César González Contreras expresó: “Quiero contarles sobre la desgraciada realidad que estamos sufriendo en México, con un Estado que reprime y maltrata a su pueblo”. Además, reveló que, desde hace diez años, existen 35 mil desaparecidos y otros 15 mil asesinados. “Hay miles de fosas con seres humanos enterrados, de los cuales también le  exigimos al gobierno que vea quiénes son porque tienen un nombre, un apellido y una familia que está sufriendo lo mismo que nosotros”, agregó.


“Somos testigos de que fue el Estado quien se los llevó”, comienza Francisco al relatar su experiencia. El 26 de septiembre del año pasado, los estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa fueron a recolectar fondos a una autopista cercana a la ciudad de Iguala, para la marcha que se iba a realizar en conmemoración a la masacre en Tlatelolco, ocurrida el 2 de octubre de 1968. De repente, fueron acorralados por los policías municipales que, sin previo aviso, comenzaron a dispararles. A esta altura del relato, Francisco detalla cómo le gritaban a los uniformados de que eran estudiantes y no delincuentes, mientras que éstos  los ignoraban. Por último, cuenta cómo los militares del Batallón 27 se rehusaron a llamar a una ambulancia para atender a uno de sus compañeros gravemente herido, cómo los maltrataron física y psicológicamente, y cómo los vecinos de la zona de los sucesos se negaron a abrirles sus puertas para ayudarlos. Sin embargo, encontraron refugio en la casa de una señora hasta que se esclareció la mañana del 27. Luego, en una comisaría, dieron sus declaraciones “pero hasta la fecha no investigaron nada”, declaró.


Al finalizar la conferencia, los familiares le recordaron al público que ese mismo día a las 17, se iba a realizar una marcha, desde la avenida General Paz hasta al Patio Olmos, como parte de las actividades previstas de la caravana. Entre lágrimas, el auditorio se paró y contó hasta 43, y luego gritaron: “Justicia”.


A la salida del salón, se encontraba un grupo de personas vendiendo diferentes artículos relacionados con la temática. Su finalidad era la de recaudar fondos para que los familiares puedan seguir con el recorrido planificado. Entre los posters, postales y revistas, había un panfleto que decía: “Quisieron enterrarnos, pero no sabían que éramos semillas”.